Con un faltante de energía firme proyectado para los próximos dos periodos y una probabilidad del 95% de un nuevo evento climático adverso en 2026, el Ministerio de Minas y Energía pidió a la CREG cambios regulatorios urgentes para ampliar la oferta de generación disponible.
El Gobierno colombiano encendió una nueva alerta sobre la seguridad energética del país. A través de la Circular 40023, el Ministerio de Minas y Energía solicitó a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) revisar de manera urgente las reglas de la subasta del Cargo por Confiabilidad (CxC), con el objetivo de incorporar más capacidad de generación y evitar riesgos de desabastecimiento frente a un escenario de creciente estrechez energética.
La advertencia oficial se sustenta en un deterioro del balance de Energía Firme para el Cargo por Confiabilidad (ENFICC), que muestra un déficit estimado de 1,97 TWh-año para el periodo comprendido entre diciembre de 2025 y noviembre de 2026. La brecha se ampliaría hasta 3,9 TWh-año en el ciclo siguiente, lo que incrementa la presión sobre el Sistema Interconectado Nacional (SIN).
El contexto se vuelve aún más desafiante por las nuevas previsiones climáticas. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe un 95% de probabilidad de que un nuevo fenómeno de El Niño se desarrolle a partir de junio de 2026, un escenario que podría comprometer nuevamente la disponibilidad hídrica y tensionar el abastecimiento eléctrico en un sistema con alta dependencia hidroeléctrica.
Ante este panorama, el Ministerio pidió ampliar la base de participantes habilitados en la subasta de confiabilidad y modificar restricciones regulatorias que hoy limitan la oferta de energía firme. Entre los puntos señalados aparece la Resolución CREG 101 de 2007, que restringe la participación de plantas existentes con obras de expansión. Según el análisis oficial, esta condición dejó fuera parte de la energía firme que podría aportar generación estratégica como Hidroituango.
Otro eje de la discusión regulatoria pasa por la metodología económica utilizada en el proceso. La cartera energética planteó revisar los cálculos de elegibilidad para reflejar la reciente escalada del precio de escasez, variable clave en el esquema del Cargo por Confiabilidad.
La volatilidad internacional de los combustibles, impulsada por la tensión geopolítica en Medio Oriente, elevó el precio del Brent y arrastró al alza el precio de escasez en Colombia, que pasó de niveles cercanos a los $800/kWh en marzo hasta $1.006,9/kWh en abril.
Desde el Gobierno sostienen que esta variación impactó directamente en la subasta, ya que algunas plantas térmicas fueron evaluadas con parámetros previos al ajuste, lo que habría reducido artificialmente su competitividad y limitado la cantidad de recursos disponibles para cubrir la demanda futura.
Con este planteo, el Ministerio busca que la CREG habilite mecanismos para incorporar de forma inmediata la energía adicional requerida por el sistema, además de generar incentivos que aseguren disponibilidad de generación durante eventuales periodos de sequía.
La discusión reabre el debate sobre la flexibilidad regulatoria del mercado eléctrico colombiano en un momento en que las señales climáticas y la volatilidad internacional vuelven a poner a prueba la resiliencia del sistema.
FUENTE: Energía Estratégica – Energía






